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el viii pleno casatorio civil y la rectificacin de la calidad del bien en sede registral

12 de Octubre de 2020 | Noticia
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Juan Carlos Esquivel Oviedo[*]


TEMA RELEVANTE:

En el presente artículo se analizan las serias implicancias generadas por la adopción del criterio establecido por la Corte Suprema en el quinto precedente vinculante de la sentencia del VIII Pleno Casatorio respecto a la figura de la rectificación de la calidad del bien, la cual está regulada en el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios. El autor sostiene que la rectificación prevista en tal norma resultaría inaplicable actualmente debido al mencionado precedente vinculante, pues no se puede rectificar un acto nulo; y por tal motivo plantea su próxima derogación o la emisión de un precedente de observancia obligatoria sobre el particular.

PALABRAS CLAVE:

Actos de disposición de bines sociales / Nulidad / Rectificación de la calidad de bien / Principio de legitimación / Publicidad registral / Fe pública registral

INTRODUCCIÓN

En la sentencia del VIII Pleno Casatorio (Casación N° 3006-2015-JUNÍN) los jueces de las Salas Civiles Permanente y la Sala Civil Transitoria de la Corte Suprema han decidido que la disposición de los bienes sociales por parte de uno de los cónyuges es un acto nulo por contravenir las normas imperativas de orden público.

Con esta decisión la Corte Suprema ha optado por la nulidad del acto de disposición en vez de su ineficacia, pues en el quinto precedente vinculante de la sentencia emitida en el VIII Pleno Casatorio se ha fijado la siguiente regla:

Para disponer de los bienes sociales, se requiere que en el acto de disposición intervengan ambos cónyuges por mandato expreso del artículo 315 del Código Civil, como elemento constitutivo necesario para la validez del acto jurídico. Por ello, el acto de disposición de un bien social realizado por uno solo de los cónyuges, sin la intervención del otro, es nulo por ser contrario a una norma imperativa de orden público, según el inciso 8) del artículo 219 del Código Civil, concordante con el artículo V del Título Preliminar del acotado Código. (Casación N° 3006-2015-JUNÍN, precedente vinculante e).

Pese a que podría argumentarse que la Corte Suprema optó por una decisión mixta, al referirse en su sexto precedente vinculante[1] que tal acto puede ser ineficaz en los casos en que el cónyuge que realiza la disposición del bien social actúe en representación de la sociedad conyugal, es claro que para los jueces supremos el acto de disposición del bien social es nulo.

La adopción del criterio establecido por la Corte Suprema en el quinto precedente vinculante de la sentencia del VIII Pleno Casatorio tiene serias implicancias respecto a la figura de la rectificación de la calidad del bien regulada en el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios, aprobado por Resolución N° 097-2013-SUNARP, norma que sería inaplicable debido al mencionado precedente vinculante. En el presente artículo se analizarán tales implicancias.

I. LA RECTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DEL BIEN

La rectificación de la calidad del bien es una figura que está regulada en el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro Predios[2]. En líneas generales, esta norma regula una herramienta registral para eliminar las inexactitudes registrales, es decir la falta de correspondencia entre el asiento registral y la realidad extrarregistral.

En efecto, el artículo 15 del referido Reglamento busca eliminar las inexactitudes registrales de los predios adquiridos a título oneroso durante la vigencia de la sociedad de gananciales, pero que figuran inscritos a nombre de uno de los cónyuges debido a que en el título de adquisición el titular registral no declaró su real estado civil ante el notario.

Como sabemos, al momento de la suscripción de una escritura pública el notario tiene que verificar el estado civil de las personas para lo cual solamente debe consultar el documento nacional de identidad; sin embargo, por declaración del compareciente puede cambiar el estado civil de este de soltero a casado. Al respecto, Gonzáles Barrón (2016) se hace la siguiente pregunta:

¿El notario debe aceptar este mecanismo de modificación? La respuesta es positiva, pues el tránsito de soltero a casado implica mediatizar la libertad patrimonial, por tanto, no es de suponer que una persona declare falsamente para perjudicarse así misma. Por el contrario el notario no podría hacer lo mismo de pretenderse el cambio de “casado” (en el DNI) a “soltero” (en la declaración), pues nadie puede beneficiarse de su propia declaración, en cuanto ello implicaría, en este caso, que una persona obtenga un nivel de libertad patrimonial que no es compatible con su documento de identidad, por lo que es imperativo exigir la previa rectificación del DNI. (p. 121).

Estas inexactitudes se presentan como consecuencia de la falta de actualización del estado civil de las personas en el RENIEC, ya que en los documentos de identidad de algunas personas casadas aún figura como su estado civil el de soltero, permitiéndole a estas disponer los bienes sociales sin la intervención del otro cónyuge, razón por la cual cuándo aquella adquiere un inmueble a título oneroso, el Registro publicita que el comprador es soltero.

Ante tal situación es que se permite que el cónyuge que no participó en la compraventa pueda solicitar la inscripción de la titularidad respecto del bien en mérito a una escritura pública o formulario registral otorgado unilateralmente. En caso que la rectificación se otorgue por escritura pública se deberá insertar la copia certificada de la partida de matrimonio. Si la rectificación se solicita por formulario registral entonces la copia certificada de la partida de matrimonio se deberá adjuntar al título.

Con relación a esta norma, Sánchez Sánchez (2018), señala que:

[L]o que se ha buscado es solucionar los problemas que surgen cuando una persona celebra un contrato de compra venta declarando un estado civil que no le corresponde para lo cual se presentan tres supuestos: a) Adquisición del inmueble por uno solo de los cónyuges, quien se inscribe como único propietario (…) b) Adquisición del inmueble con calidad de bien propio dentro del régimen de sociedad de gananciales (…) c) Adquisición del inmueble por parte de una supuesta sociedad conyugal. (pp. 59-61).

Por su parte, Alca Robles (2017) sostiene que los supuestos a los que se refiere el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro Predios, son los siguientes:

a) La Rectificación del Estado Civil y/o condición del bien del Propietario de un inmueble de SOLTERO a CASADO (al cual llamaremos SUPUESTO A) y
b) La Rectificación del Estado Civil y/o condición del bien del Propietario de un inmueble de CASADOS a SOLTEROS (al cual llamaremos SUPUESTO B). (p. 245).

Como podemos observar, existen diversos supuestos en los que se puede aplicar la figura de la rectificación de la calidad del bien regulada en el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios.

El primer supuesto al que se refieren los autores Sánchez Sánchez y Alca Robles es el que más se solicita en sede registral y sobre el cual no existe inconveniente para su inscripción, puesto que bastará con acreditar que la compraventa se realizó durante la vigencia de la sociedad de gananciales para que se proceda a incluir al cónyuge como titular del inmueble adquirido por el cónyuge que figura en el acto de adquisición como soltero.

No obstante, el segundo supuesto al que se refiere Sánchez Sánchez, esto es, la adquisición del inmueble con calidad de bien propio dentro del régimen de sociedad de gananciales es uno en el que no se puede aplicar la rectificación de la calidad del bien.

En efecto, como el mencionado supuesto se refiere cuando en el asiento registral de un inmueble figura que su propietario es una sociedad conyugal, pero ambos cónyuges reconocen que el bien le pertenece a solo uno de ellos. En nuestra opinión este supuesto no es aplicable la rectificación debido a que se estaría contraviniendo el principio de legitimación registral así como la presunción de que todos los bienes se presumen sociales, razón por la cual se requerirá que dicha rectificación sea dispuesta por un mandato judicial, tal como lo dispone en el precedente de observancia obligatoria adoptado en el II Pleno del Tribunal Registral efectuado el 28 y 30 de noviembre de 2002:

ACREDITACIÓN DE LA CALIDAD DE BIEN PROPIO
“Con la finalidad de enervar la presunción de bien social contenida en el inciso 1) del artículo 311 del Código Civil e inscribir un bien inmueble con la calidad de bien propio, no es suficiente la declaración efectuada por el otro cónyuge contenida en la escritura pública de compraventa”. (Criterio adoptado en la Resolución Nº 003-2002-ORLC/TR del 4 de enero de 2002, publicada el 30 de enero de 2002).

Ahora bien, en cuanto al último supuesto a los que se refieren Sánchez Sánchez y Alca Robles, esto es, que se pretenda rectificar la calidad del bien para cambiar el estado civil de casado a soltero, podemos señalar que ambos autores discrepan sobre la posibilidad de la aplicación de la norma bajo comentario.

Sobre el particular, Sánchez Sánchez (2018) afirma que:

En el presente caso, dado que el error al consignar el estado civil proviene de la declaración de quienes adquirieron el inmueble, y que se encuentra contenida en una escritura pública, es necesario que mediante otra escritura pública (documento con el mismo valor legal) los propietarios corrijan la declaración efectuada al adquirir el inmueble y señalen su estado civil correcto, debiendo acompañar, dado que el RENIEC es la entidad encargada de organizar y mantener el registro único de identificación de las personas naturales e inscribir los hechos y actos relativos a su capacidad y estado civil, los certificados expedidos por dicha entidad con los cuales se acredite que las personas titulares de los D.N.I. consultados no han contraído matrimonio, ello conforme a lo dispuesto en el artículo 2 de la Ley N° 26497. (p. 61).

Por su parte, Alca Robles (2017) sostiene:

Al no existir en el Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios norma alguna que regule el supuesto en comento, ya que el tanta veces referido artículo 15 del RIRP, versa sobre la rectificación de la condición del bien de propio a social más no lo inverso, siendo que existe además la presunción de sociabilidad de los bienes adquiridos por los integrantes de la sociedad conyugal, no considero que para una rectificación del estado civil, se deba tomar en cuenta únicamente la manifestación de los supuestos cónyuges.
Por tanto, no debemos asumir pacíficamente la idea de que si bien no es competencia de los registros que conforman el sistema nacional de los Registros Públicos el inscribir el estado civil de las personas, de manera aislada, el no reconocer que con ello se afecta directamente la condición de los bienes, este último que sí es tema de nuestra exclusiva competencia, debiendo por ello tener un mayor celo en la calificación y posterior calificación sobre el particular. A los registradores públicos no nos compete definir si el respectivo error o inexactitud registral fue voluntario o no, por lo que considero que un instrumento que los aclare -dada la naturaleza y efecto de la rectificación aludida- no es suficiente agravándose con el hecho de no tener dispositivo reglamentario específico que lo regule, aunado a las limitaciones en cuanto a al certeza y actualidad de los datos propios del sistema del RENIEC -como ha quedado establecido anteriormente-. (pp. 260-261).

Al respecto convenimos con lo señalado por Alca Robles, ya que es claro que el supuesto que regula el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios es solo que aplicable cuando el bien social es inscrito como bien propio por lo que la rectificación tiene como finalidad que se rectifique su calidad inscribiéndose como bien social en mérito al título otorgado unilateralmente por el otro cónyuge y la copia certificada de la partida de matrimonio.

II. LOS EFECTOS DEL QUINTO PRECEDENTE VINCULANTE APROBADO EN LA SENTENCIA DEL VIII PLENO CASATORIO SOBRE LA RECTIFICACIÓN DE LA CALIDAD DEL BIEN

Tal como hemos manifestado, la figura de la rectificación de la calidad del bien regulada en el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios tiene como propósito otorgarle la calidad de social a un inmueble que figura como bien propio al haberlo adquirido uno de los cónyuges valiéndose de que en su DNI su estado civil no figura como casado.

Ahora bien, como podemos advertir, dicho mecanismo registral tenía como propósito que el Registro de Predios publicite adecuadamente la calidad del inmueble, eliminando de esta forma la inexactitud registral generada por la omisión de declaración del cónyuge de informar su real estado civil al momento de la adquisición del inmueble[3].

No obstante, este propósito a la fecha es inviable como consecuencia del quinto precedente vinculante aprobado en la sentencia del VIII Pleno Casatorio. En efecto, al haber optado la Corte Suprema por considerar que todo acto de disposición de bienes sociales es nulo por contravenir una norma de orden público, entonces la rectificación de la calidad del bien es inaplicable debido a que admitirla implicaría en el fondo rectificar un acto nulo.

Por ejemplo, si en el asiento registral de una compraventa se señala que el comprador es soltero, pero en realidad este es casado; entonces la compraventa mediante la cual se adquirió el inmueble constituye un acto nulo, pues por la presunción de la sociabilidad de los bienes conyugales se tiene que presumir que el dinero con el que se compró el inmueble es social, por lo que al no haber intervenido el otro cónyuge en la compra del inmueble tal acto es nulo.

Así, la nulidad del acto de adquisición de un inmueble a título oneroso por la no intervención de uno de los cónyuges impedirá que este pueda solicitar la rectificación de la calidad del bien ante el Registro de Predios, lo que en la práctica hace inaplicable el artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios, pues de admitirse la rectificación se estaría contraviniendo el principio de legalidad registral y, consecuentemente, el registrador podría asumir responsabilidad administrativa y penal respectivamente.

En ese sentido, estimamos que a partir de la fecha todas las rectificaciones de la calidad del bien que se presenten al Registro de Predios deberán ser tachadas de plano, pues estaríamos ante un supuesto insubsanable debido a que la nulidad no se convalida. Por consiguiente, el cónyuge excluido del acto de adquisición del inmueble deberá demandar judicialmente la nulidad del acto o demandar la reivindicación del dinero con el que se adquirió el bien, tal como lo prevé el sétimo precedente vinculante de la sentencia del VIII Pleno Casatorio:

Cualquiera de los cónyuges puede reivindicar el bien que pertenece a la sociedad de gananciales, en el caso de que uno solo de ellos hubiera dispuesto de la propiedad en común. (Casación N° 3006-2015-JUNÍN, precedente vinculante g).

Asimismo, consideramos que aquellas rectificaciones de la calidad del bien que accedieron al registro antes de la publicación de la sentencia del VIII Pleno Casatorio también son nulas. No obstante, en mérito al principio de legitimación registral tales asientos mantendrán su vigencia mientras que judicialmente no se declaren su nulidad. Al respecto precisamos que hay que tomar el tema con mucha cautela, en especial al momento de realizar el estudio de la partida registral de un inmueble que se desea comprar o gravar.

En efecto, si se desea comprar o gravar un inmueble en cuya partida registral obra un asiento de rectificación de la calidad del bien, entonces a fin de estar protegido por la fe pública registral ante cualquier nulidad se tendrá que verificar hayan pasado más de diez años desde la fecha de inscripción del asiento de adquisición del bien objeto de rectificación . Solo así se podrá tener la seguridad que cualquier acción de nulidad respecto a la titularidad del bien ha prescrito, aunque si queremos estar más seguros tendríamos que exigir que se inscriba una sentencia que declara prescrita la acción de nulidad del acto.

La mencionada verificación del tiempo será exigible pese a que no conste en la partida registral del predio la anotación de la demanda de nulidad del acto de adquisición del bien o su respectiva sentencia, pues al tratarse se un acto nulo publicitado por el asiento de rectificación de la calidad de bien se tendrá que verificar que los plazos de prescripción para demandar la nulidad se hayan cumplido, solo así el adquirente de algún derecho sobre el bien estará amparado por le fe pública registral.

Como se observa, el quinto precedente vinculante de la sentencia del VIII Pleno Casatorio ha abierto una puerta para que se cuestione la validez de los actos de adquisición de inmuebles en los que en su partida registral corre inscrito la rectificación de la calidad bien en aplicación del artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios.

No obstante, no debemos perder de vista que la nulidad de los actos de disposición de un bien social no puede afectar a quienes cumplen con los presupuestos para estar amparados con la fe pública registral conforme lo regulado en el artículo 2014 del Código Civil y lo precisado por el Tribunal Constitucional en la STC. Exp. Nº 00018-2015-PI/TC.

Al respecto la sentencia del VIII Pleno Casatorio ha señalado lo siguiente:

Siendo ello así, resulta que el artículo 315 del Código Civil debe ser interpretado apreciando la conexión externa de la sociedad de gananciales y, por tanto, tomando en consideración las reglas del tráfico. Esto permite afirmar que la disposición de un bien social por uno de los cónyuges sin el consentimiento del otro es un contrato nulo, pero no repercute contra aquel tercero que lo haya adquirido conforme a los requisitos establecidos en el artículo 2014 del Código Civil. (Casación N° 3006-2015-JUNÍN, Consideraciones E, último párrafo).

Finalmente, es claro que al no ser aplicable actualmente la rectificación de la calidad del bien, la Superintendencia Nacional de los Registros Públicos - Sunarp debería emitir la resolución respectiva que disponga la derogación del artículo 15 del Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios o, en su defecto, corresponderá al Tribunal Registral emitir un precedente de observancia obligatoria al respecto.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

Alca Robles, W. (2017). Artículo 15.- Rectificación de la calidad del bien. En: Huerta Ayala O. (coord. 1 ed.). Comentarios al Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios. Lima: Grijley, pp. 243-262.

Gonzales Barrón, G. (2016). Tratado de Derecho Registral Inmobiliario. (3ra ed.). Lima: Jurista.

Sánchez Sánchez, K. (2018). Artículo 15.- Rectificación de la calidad del bien. Comentarios al Reglamento de Inscripciones del Registro de Predios. (1ra ed.). Lima: Superintendencia Nacional de los Registros Públicos, pp. 59-61.

[*] Abogado por la Universidad de San Martín de Porres. Egresado de la Maestría de Derecho de la Empresa con mención en Gestión Empresarial.

[1] Tratándose del caso referido al cónyuge que dispone del bien social, que actúa en nombre de la sociedad de gananciales excediéndose del poder especial otorgado por el otro cónyuge, actos ultra vires, el acto de disposición deberá reputarse ineficaz en virtud de lo dispuesto en el artículo 161 del Código Civil (Casación N° 3006-2015-JUNÍN, precedente vinculante f).

[2] Reglamento de Inscripciones del Registro Predios
Artículo 15.- Rectificación de la calidad del bien
Cuando uno de los cónyuges, manifestando un estado civil distinto al que le corresponde hubiere inscrito a su favor un predio al que la Ley le atribuye la calidad de bien social, la rectificación de la calidad del bien se realizará en mérito a la presentación de título otorgado por el cónyuge que no intervino o sus sucesores, insertando o adjuntando la copia certificada de la respectiva partida de matrimonio expedida con posterioridad al documento de fecha cierta en el que consta la adquisición.
Para la rectificación del estado civil es de aplicación lo dispuesto en el artículo 85 del Reglamento General de los Registros Públicos.

[3] La razón por la que nos referimos en pasado al propósito de la norma es porque en la actualidad con la sentencia del VIII Pleno Casatorio la norma es inaplicable.

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